Occidente en Oriente y Oriente en Occidente (o cómo alejarnos del tonto que mira el dedo y acercarnos al sabio que señala la luna)
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domingo, 4 de junio de 2017
La violencia según Krishnamurti
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domingo, 23 de abril de 2017
Tortazo al ego
Después de oir esta expresión ayer de la boca de Luis Miguel Mourareu Torres, gran conferenciante sobre el tema de la tartamudez y la aplicación de las técnicas de clown para cambiar la visión y el modo de vida de la persona, fueron surgiendo estas líneas.
Dicho de otro modo, cuestionar las grandes sentencias encriptadas en la mente tartamuda, del tipo (son sentencias clásicas y muy conocidas en el mundo ttm): "no se puede hacer nada", "se puede mejorar pero no corregir por completo", "una vez que tartamudeas, tartamudearás toda la vida", "la vida es injusta conmigo", "¿por qué he salido tartamudo?", "si no fuera tartamudo sería feliz", "nunca llegaré a ser nada importante porque soy tartamudo", "es lo que hay", etc. También cuestionar una afirmación que se da en la oficialidad: "las personas que durante años tartamudearon y ya no lo hacen, es que nunca fueron tartamudas".
Hay muchos casos de personas que ya no tartamudean. El caso más famoso: John Harrison, tal como explica en su libro, bien conocido en el mundo ttm, "El hexágono de la tartamudez". Y hay muchas. Si hay personas que han disuelto los bloqueos y las repeticiones, entonces la tartamudez no es algo crónico.
Hemos de entender qué son las sentencias encriptadas en la mente. Y cuestionarlas. Dar un tortazo al ego que quiere que tu vida siga siendo regida por esas sentencias encriptadas en la mente.
El mismo río de fondo para multitud de problemas que afloran en la superficie.
O el mismo iceberg. Lo que se ve del iceberg es solo una pequeña parte de la gran roca de hielo que es. La mayor parte está sumergida, no se ve desde arriba. El iceberg de la tartamudez se compone de lo aparente (bloqueos, repeticiones, silencios) y de lo oculto (miedo, vergüenza, culpa, el super yo de las sentencias grabadas en piedra que te entierran en vida).
El río de fondo, la parte oculta del iceberg. Bloqueo interno que se muestra en un bloqueo externo. Para hacer algo, hay que actuar primero sobre lo que causa el bloqueo interno. Para desbloquear la mente tartamuda, y cualquier mente dogmática, fanática, de cualquier signo.
En mis artículos anteriores he citado a Nietzsche, el gran filósofo paradigma ateo. He citado a ese gran monumento religioso que es la Kaaba en Meca, el cubo que se construyó vacío, que después se llenó de ídolos, y que con la vuelta de Muhammad a Meca se vació de nuevo, tal como se conserva hasta hoy. La Kaaba vacía es una metáfora del ser humano. En el Corán, por seguir en el ámbito de lo islámico, hay una aleya que dice muy claramente que el ser humano es rehén de lo que ha acumulado. Se refiere a cosas materiales y a cosas mentales.
Pues bien, el ego es esa acumulación, yo lo he denominado basura psicológica. Son las mentiras cotidianas, las mentiras de la propia historia de cada uno, lo cómodo, para ir tirando en la vida, para no ir más allá, para no cambiar, porque "es lo que hay" y "no me atrevo a ir más allá de lo conocido".
El cambio de visión del mundo y del modo de vida comienza por aquí: el gran tortazo al ego, a lo que te ha mantenido roto por dentro desde niño. Las grandes sentencias que han marcado tu vida. Que te han condenado en vida.
Yo estoy todavía en ese proceso, ya que me sigo bloqueando. Un primer paso fue el de atreverme a dar conferencias, lo demás está por venir, la fluidez está por venir.
"¿Por qué soy tartamudo?". Mejor cambiar esta pregunta por "¿Para qué soy tartamudo?". Estamos aquí para hacer algo. Algo grande.
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domingo, 11 de septiembre de 2016
El doble filo de la religión
Del libro "Filosofía Perenne" de Aldous Huxley (cap. 24):
Existen, al parecer, dos razones fundamentales para la observada evolución de las religiones históricas:
1) La mayoría de la gente no desea espiritualidad ni liberación, sino más bien una religión que le procure satisfacciones emotivas, respuestas a los ruegos, facultades supranormales y una salvación parcial en alguna suerte de cielo póstumo.
Esta mayoría de gente no quiere complicarse la vida con ir más allá de su pequeño yo. Quiere una ayuda sencilla en forma de religión o filosofía de vida para ir tirando en su vida cotidiana, tal como observa Huxley.
2) Algunos de los pocos que desean espiritualidad y liberación encuentran que, para ellos, los medios más eficaces para tales fines son las ceremonias, "vanas repeticiones" y ritos sacramentales. El participar de estos actos y pronunciar estas fórmulas es para ellos el recordatorio más potente de la eterna Base de todo ser. Es por su propia inmersión en los símbolos por donde pueden llegar más fácilmente a un punto de intersección entre la criatura y el Creador (...). Cada cosa, suceso o pensamiento puede, por tanto, convertirse en puerta por donde tal vez salga un alma del tiempo para entrar en la eternidad. Por esto la religión ritualista y sacramental puede conducir a la liberación.
La vía mística judía, cristiana y musulmana se basa en esto. Los mismos actos rituales y las fórmulas observadas en el punto anterior son medios para ir más allá del pequeño yo. La persona está totalmente abierta a lo interior y a la exterior, sin opiniones cosificadas sobre las cosas, sin prejuicios, sin juicios, sin emociones incontroladas. El pequeño yo ya no está y surge el gran YO, lo divino, el tesoro oculto del ser humano. Estar en presencia de una persona de tal calibre es otra cosa. Jesús era así, Muhammad también, Buda, Moisés... En la vida cotidiana en todo tiempo y lugar han habido y hay personas que se acercan a su nivel, pero que ni se dan cuenta de ello, porque su pequeño yo no está. No van de nada. Cada palabra, cada cosa, cada suceso, cada pensamiento, cada emoción, son puertas hacia lo que va más allá de lo aparente. Pero esto solo lo ve la persona capaz de verlo. No la gente común que no quiere complicaciones, que se queda satisfecha solamente asomándose a la superficie desde la visión de su pequeño yo (de ahí que surjan tantos errores de conducta y de doctrina).
Pero, al mismo tiempo, todo ser humano ama el poder y la exaltación de sí mismo, y toda consagrada ceremonia, forma verbal o rito sacramental es un cauce por donde puede afluir fuerza del fascinador universo psíquico al universo de los yo encarnados. Por esto la religión ritualista y sacramental también puede alejar de la liberación.
Los actos rituales y las fórmulas del primer punto son armas de doble filo para quien tiende a hinchar su pequeño yo. El resultado va desde una mera hinchazón del "yo" y "lo mío" hasta el fanatismo de "lo mío es lo mejor" y "yo sé lo que te conviene". Los fanáticos arrogantes y los terroristas son los casos más extremos. No es más que mera idolatría del "yo" y "lo mío". El resultado es que todo lo que se sale de su esquema mental es despreciable, bicho que se ha de eliminar.
Por eso el Corán es un libro que tanto es referencia para el sufi, como para el dogmático, como para el terrorista.También la Biblia, para el caso judío y cristiano. Por eso lo del doble filo de la religión. Quien tiende a dejarse dominar por su pequeño yo, el texto favorece sus intereses de poder. Quien no va de nada, el texto le habla de sus significados ocultos. Y es cuando del pecho de la persona surgen los arroyos de leche y miel, dicho de una manera coránica, al mismo tiempo poética. Sería tan bello que surgieran personas así, muchas, y que la voz del islam ya no fuera monopolio de dogmáticos, fanáticos y terroristas. Así el islam sería la admiración del mundo. Es solo un sueño. Soñar no me lo impide nadie.
Ali, yerno y primo de Muhammad, expresó magistralmente el hecho religioso en el ser humano:
Hay tres tipos de personas religiosas: la del esclavo, la del comerciante y otra. El esclavo cumple con la religión por miedo al castigo. El comerciante cumple con la religión por afán de recompensa. El otro es el que cumple con la religión por amor desinteresado. De los dos primeros el mundo está lleno. De los otros, se encuentran a faltar (*).
El pequeño yo cabe en un puño apretado para asegurarse que "lo mío sigue siendo mío". Al GRAN YO no lo abarcan ni los cielos ni la tierra. Los brazos abiertos para abrazar desinteresadamente a quien quiera dejarse abrazar. Nuestro fondo sagrado. O Base divina, como lo describe Huxley.
(*) Este hadiz está pendiente de mostrar el texto original en árabe y su traducción al castellano.
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viernes, 20 de mayo de 2016
Las Escrituras en blanco del Buda
Cuentan las crónicas budistas chinas que un grupo de
interesados en el mensaje del Buda hicieron el largo viaje hasta la India para
visitar al Buda. Ellos querían traer de vuelta las Escrituras para ofrecerselas a su
pueblo como guía de sus vidas. Cuando recibieron las Escrituras, se encontraron
con gran sorpresa y contrariedad unos rollos en blanco, y fueron a quejarse al
Buda en persona de que les habían hecho una entrega fraudulenta e hicieron la siguiente
pregunta gritando: “¡¡¡¿Para qué va a servirnos esto?!!!”. El Buda, sonriendo, les
respondió:
“No hay necesidad de
gritar. De hecho, son esos rollos en blanco las verdaderas Escrituras. Pero ya
veo que la gente de la China es demasiado simple e ignorante para creer esto,
de modo que no hay más remedio que darle ejemplares con algo escrito en ellos.”
*Esta es la crónica de Wu Ch´êng-ên, tal como la recoge
Aldous Huxley en su obra “Filosofía Perenne”, en el capítulo 7 “La Verdad”.
Estamos hablando de varios siglos antes de Cristo, cuando
todavía no había internet y la gente no sabía lo que se hacía o pensaba a varios
kilómetros más allá (tenían que pasar años o décadas para que cualquier cosa relevante se transmitiera). El Buda no conocería a Lao-Tse (eran de la misma época, aunque a miles de kilómetros) y su obra póstuma “Tao Te
Ching”. Si lo hubiera conocido, seguro que en esos rollos en blanco habría
escrito, en chino, al menos una de sus sentencias. Pienso en una en particular, que lo resume TODO, por eso me
conmocionó y emocionó cuando la leí:
“La sociedad que sigue
el Tao, usa sus caballos para arar los campos. La sociedad que no sigue el Tao,
usa sus caballos para llevar a los soldados al campo de batalla.”
¿Qué surge ahora mismo?
Los rollos en blanco es lo virginal en la Naturaleza y en el
propio ser humano.
*Pensad en María, la virgen, que por su condición de virgen,
concibió el Verbo divino (Jesús). Pensad también en Muhammad, el ummí-maternal-iletrado,
que gracias a esa condición pudo recibir el Corán y vaciar de ídolos la Kaaba que
construyeron Abraham e Ismael, símbolo de la pureza interior del ser humano.
Lo que quiso enseñar el Buda fue que… (hasta aquí puedo leer,
Mayra dixit).
Vale… Sigo escribiendo, no me puedo callar. A lo mejor
alguien sensible me lee y le sirve de algo.
Pero… Siempre hay un pero.
Pero el ser humano se encarga de superponerlo todo con su propia idolatría.
El ser humano tiende a la idolatría:
sus opiniones fijas, sus sufrimientos, sus angustias por el futuro, sus
resentimientos por el pasado, sus miedos, sus rencores, sus complejos y sus soberbias, sus clases sociales, sus castas, sus anhelos, sus odios, sus
depresiones, sus ideologías, sus barreras, sus fanatismos, en fin, EL EGO. Estamos hablando de los ídolos mentales, los que Nietzsche, el
gran Nietzsche, mi filósofo de mi alma atea juvenil, denunció por ser la gran
desgracia de la humanidad (una de sus grandes obras la tituló “El crepúsculo de
los ídolos”).
*El colmo es la ideología wahabí que tanto daño está haciendo
al islam. En general, cualquier fanatismo religioso, político, racial, futbolístico, etc..
Mensaje en especial para musulmanes (que hoy en día están
sufriendo mucho porque están siendo atacados tanto por dentro como por fuera): a
medida que se van disolviendo los propios ídolos, algo inconmensurable surge,
nuestro tesoro divino, y el resultado es que a la persona le inunda una paz (salâm)
inmensa, que la transmite a los demás (baraka) y deja de ocuparse en juzgar a los demás. Nuestra mente tiende a crear enredos mayúsculos y espinosos, como un zarzal. Cuando el zarzal arde, Allah surge, como le pasó a Moisés (Musa a.s.) en el Monte Sinaí, y todo lo ilusorio se desvanece. Este es el principio del camino
de la pacificación de una sociedad. Este es el camino del Tao para conducir los
caballos a arar los campos. Este es el camino que quiso transmitir el Buda con
sus Escrituras en blanco.
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sábado, 23 de abril de 2016
Hasta que el mismo mar fluye en tus venas
Me tropecé hace un par de semanas con un libro en la biblioteca, un libro de Aldous Huxley, cuyo nombre me sonaba desde jovencito por haber visto en la tele la serie sobre su obra "Un mundo feliz". El libro me atrajo por su título: "Filosofía Perenne", título que remite a la profunda conexión en la experiencia mística de todas las tradiciones espirituales, más allá de todo discurso racional filosófico, religioso, cultural o racial donde los egos campan a sus anchas. Porque hay un más allá de todo discurso, un más allá donde surgen la música, la poesía, la belleza, la naturaleza, el universo, la palabra revelada, el amor... Misma experiencia repetida en todo tiempo y en todo lugar.
Había leído sobre Filosofía Perenne por medio de Guenón y Schuon, grandes pensadores musulmanes europeos del siglo XX y conocedores profundos del hecho espiritual en todo tiempo y en todo lugar. Huxley publicó este libro en 1945, cuando Europa estaba devastada por la guerra. El libro es un recordatorio de muchos textos místicos de todas las tradiciones espirituales de la tierra donde se recuerda que los desvaríos del ego son la principal causa de sufrimiento y guerra en el mundo y que hay un más allá detrás de todo ese discurso racional del ego, de todo intento por "tener razón", un más allá que cuando se accede a él se genera una profunda paz y amor (en árabe se puede hablar de "baraka" y de "salâm"). Donde ya no hay "otro" al que oponerse o de quien defenderse, donde todo está unido a todo en un abrazo maternal. Donde la persona deja de funcionar en modo "piloto automático" y empieza a estar atenta (en árabe "taqwa").
Uno de los textos citados en el libro que más me han impactado por el momento es del poeta inglés Thomas Traherne, que vivió en el siglo XVII, considerado santo en la Iglesia Anglicana, del que voy a citar unos pasajes:
"Nunca gozas del mundo rectamente hasta que el mismo mar fluye en tus venas, hasta que te visten los cielos y coronan las estrellas; y percibes que eres el único heredero de todo el mundo (...) El mundo es un espejo de Belleza Infinita, pero nadie lo ve. Es un Templo de Majestad, pero nadie lo mira. Es una región de Luz y Paz, si los hombres no lo inquietaran. Es el Paraíso de Dios (...) Es el lugar de los Ángeles y la Puerta del Cielo. Cuando Jacob despertó de su sueño, dijo: Dios está aquí, y no lo sabía. ¡Cuán pavoroso es este lugar! No es otro que la Cara de Dios y la Puerta del Cielo."
Me resuena tanto a lo que leí tantas veces...
Es tan diferente del discurso dogmático de todo aquel que pretende tener la razón, el mal humano por excelencia que nos lleva una y otra vez a aniquilarnos los unos a los otros...
Gracias a los terroristas que entran matando a gente inocente en nombre del islam, a la ideología wahhabí que los sustenta, y en el otro bando (en el fondo el mismo), a los xenófobos, a los islamófobos, a los nazis, a los racistas, en general a todo aquel cuya bandera es "lo mío es lo mejor" y "yo sé lo que te conviene", nos estamos dirigiendo a un nuevo holocausto. Es que el ser humano es así, tendente a levantar pedestales a sus ideas exclusivistas, para ellos muy racionales. Por eso Nietzsche, el gran Nietzsche, compañero mío del alma durante muchos años, tituló a uno de sus libros "El crepúsculo de los ídolos", porque el ser humano tiende a la idolatría de sus ideas, las convierte en dioses, y a los falsos dioses se les ha de hacer caer (como hizo Muhammad al volver a Meca y vaciar la Kaaba de ídolos).
Aquellas personas que trascienden su idolatría interior acceden al espacio de donde surge el amor, la poesía, la belleza, lo divino, la palabra revelada, aunque esto no lo capte ni el ateo acérrimo, ni el dogmático ni el terrorista.
Aquí podéis leer más sobre esta obra:
http://kishimotoandres.blogspot.com.es/2006/01/aldous-huxley-la-filosofa-perenne.html
Y aquí una recitación en inglés de su poema "Centuries of Meditation":
https://vimeo.com/73777951
Y aquí una recitación en inglés de su poema "Centuries of Meditation":
https://vimeo.com/73777951
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domingo, 26 de abril de 2015
Ibn Arabi de Murcia en el recuerdo de su legado
Un artículo muy interesante sobre el legado de Ibn Arabi de Murcia, su profunda relación con el islam original del Profeta y cómo una parte de la comunidad islámica ha distorsionado el islam original del Profeta hasta convertirlo en una mera religión dogmática y carente de corazón:
http://www.webislam.com/articulos/99878-a_proposito_del_aniversario_de_ibn_arabi_o_la_recuperacion_del_islam_perdido.HTML
Sabiendo que los piratas y asesinos del EI están en las puertas de Damasco, tiemblo al pensar que pueden ir al cementerio donde está enterrado Ibn Arabi y destruir su tumba, respetada y venerada por millones de personas desde hace muchos siglos.
http://www.webislam.com/articulos/99878-a_proposito_del_aniversario_de_ibn_arabi_o_la_recuperacion_del_islam_perdido.HTML
Sabiendo que los piratas y asesinos del EI están en las puertas de Damasco, tiemblo al pensar que pueden ir al cementerio donde está enterrado Ibn Arabi y destruir su tumba, respetada y venerada por millones de personas desde hace muchos siglos.
sábado, 14 de marzo de 2015
Sembrar vientos y recoger tempestades
Si echamos un vistazo atento al fenómeno moderno del terrorismo yihadista, podemos ver varias cosas:
1. Deseo de venganza por el desastre de la guerra de Irak (invasión por USA, las torturas y vejaciones en la prisión de Abu Ghraib), de la guerra de Afganistán, del genocidio del pueblo palestino, y aún más lejos, de la colonización, las cruzadas y la pérdida de Al-Andalus.
2. La idea de que el islam es la única religión verdadera y que al final vencerá en el planeta.
3. La ideología wahabí excluyente y represora que tiene secuestrada al islam que enseñó el Profeta Muhammad s.a.s. para liberar al ser humano de ideologías y sufrimiento. En los últimos 30 años, esta ideología, con su inmenso poder económico y mediático, ha suplantado al verdadero islam de la paz, la confianza, el respeto, el amor y la sabiduría.
4. Una buena parte de los/las terroristas han sido educados en Europa, en el sistema educativo occidental, que se han sentido discriminados por ser hijos o hijas de inmigrantes marroquíes, argelinos, etc. Otras son personas conversas con furor de neófito. La mayoría son personas musulmanas de origen educadas en la doctrina de la venganza y del exclusivismo religioso.
En este último punto encuentro una dinámica de fondo muy poderosa para empujar a muchas personas jóvenes y familias enteras a buscar bajo la bandera pirata del EI lo que Europa no les ha dado: reconocimiento, sentido de vida. El tema clave es la islamofobia, xenofobia, racismo, da igual. Una vez una amiga mía marroquí me lo dijo muy claro: "Es que no nos quieren", refiriéndose a "nosotros", los autóctonos, que "no queremos" a los moros. Cada vez que ha habido polémica en un pueblo o ciudad porque una parte de la ciudadanía no quiere una mezquita (mejor dicho, un simple local donde rezar) en su barrio o en su calle, pienso: "¿Cómo se deben sentir los niños de las comunidades musulmanas cuando se ven rechazados de esta manera o los envían a los polígonos industriales, como si fueran ciudadanos de segunda o tercera?". ¿Cómo se debe sentir un joven bien formado cuando ve su curriculum rechazado y sin mirar, solamente porque en su cabecera está escrito un nombre árabe?
En la Europa super racista (el racismo no es solo europeo, es un fenómeno que se da a gran escala en el planeta), el rechazo al moro y la islamofobia han favorecido que ahora tengamos lo que tengamos. Hay una palabra moderna que todavía no he visto aplicada a esto: mobbing. Lo que yo veo es un mobbing social de acoso y derribo a lo que no se ajusta a lo que se considera "integrado".
Esto es lo que yo comprendo sobre este fenómeno, y creo que el antídoto o la medicina ante tal desastre es de sobras conocido: un poco más de humanidad y de comprensión y menos soberbia. Y también atreverse a sentarse con un marroquí a tomar el te, esto puede ayudar mucho, y preguntarle por su familia y su situación, y también hablar con los niños y las mujeres, que con todo lo que está pasando cada vez hay más depresión y aislamiento. Las mujeres no tenían suficiente con el machismo de muchos de sus varones, no. Cada día más sufren el estigma de que cualquiera de ellas son potenciales terroristas. Y sus hijos. Esto es muy grave, pónganse en su lugar.
Y mientras tanto, el gran negocio de la guerra sigue dando pingües beneficios a las industrias del armamento del hombre blanco. ¿Os habéis preguntado quién proporciona los tanques, los uniformes naranjas de Guantánamo y toda la tecnología a los piratas del EI, el "enemigo perfecto" que alimentará la guerra por los siglos de los siglos?
Me acuerdo de la novela 1984 de George Orwell.
Con todo lo que ha pasado y lo que todavía pasará, el islam ha pasado de ser una religión generadora de una civilización doctísima que iluminó el Medievo, a ser una mera religión de terroristas y fanáticos. En el Corán y en la pedagogía del Profeta está bien claro que, aún existiendo el derecho a vengarse en su justa medida, lo mejor es perdonar. Porque la violencia de la venganza crea más violencia, y eso está en las antípodas de la generación y del fomento de la paz, que a eso se refiere la palabra "islam". Solamente se puede pacificar una sociedad cuando sus individuos están pacificados, y solamente se consigue eso cuando las personas disuelven sus ideologías y su estrechez de miras y dejan de matarse los unos a los otros. Eso es un trabajo espiritual. No es más que limpiar el ego, o el corazón, de tanta soberbia y tanta ilusión de ser los únicos buenos de la película. Esto lo escribo tanto para nosotros los "occidentales" como para los fanáticos y terroristas que dicen actuar en nombre del islam.
1. Deseo de venganza por el desastre de la guerra de Irak (invasión por USA, las torturas y vejaciones en la prisión de Abu Ghraib), de la guerra de Afganistán, del genocidio del pueblo palestino, y aún más lejos, de la colonización, las cruzadas y la pérdida de Al-Andalus.
2. La idea de que el islam es la única religión verdadera y que al final vencerá en el planeta.
3. La ideología wahabí excluyente y represora que tiene secuestrada al islam que enseñó el Profeta Muhammad s.a.s. para liberar al ser humano de ideologías y sufrimiento. En los últimos 30 años, esta ideología, con su inmenso poder económico y mediático, ha suplantado al verdadero islam de la paz, la confianza, el respeto, el amor y la sabiduría.
4. Una buena parte de los/las terroristas han sido educados en Europa, en el sistema educativo occidental, que se han sentido discriminados por ser hijos o hijas de inmigrantes marroquíes, argelinos, etc. Otras son personas conversas con furor de neófito. La mayoría son personas musulmanas de origen educadas en la doctrina de la venganza y del exclusivismo religioso.
En este último punto encuentro una dinámica de fondo muy poderosa para empujar a muchas personas jóvenes y familias enteras a buscar bajo la bandera pirata del EI lo que Europa no les ha dado: reconocimiento, sentido de vida. El tema clave es la islamofobia, xenofobia, racismo, da igual. Una vez una amiga mía marroquí me lo dijo muy claro: "Es que no nos quieren", refiriéndose a "nosotros", los autóctonos, que "no queremos" a los moros. Cada vez que ha habido polémica en un pueblo o ciudad porque una parte de la ciudadanía no quiere una mezquita (mejor dicho, un simple local donde rezar) en su barrio o en su calle, pienso: "¿Cómo se deben sentir los niños de las comunidades musulmanas cuando se ven rechazados de esta manera o los envían a los polígonos industriales, como si fueran ciudadanos de segunda o tercera?". ¿Cómo se debe sentir un joven bien formado cuando ve su curriculum rechazado y sin mirar, solamente porque en su cabecera está escrito un nombre árabe?
En la Europa super racista (el racismo no es solo europeo, es un fenómeno que se da a gran escala en el planeta), el rechazo al moro y la islamofobia han favorecido que ahora tengamos lo que tengamos. Hay una palabra moderna que todavía no he visto aplicada a esto: mobbing. Lo que yo veo es un mobbing social de acoso y derribo a lo que no se ajusta a lo que se considera "integrado".
Esto es lo que yo comprendo sobre este fenómeno, y creo que el antídoto o la medicina ante tal desastre es de sobras conocido: un poco más de humanidad y de comprensión y menos soberbia. Y también atreverse a sentarse con un marroquí a tomar el te, esto puede ayudar mucho, y preguntarle por su familia y su situación, y también hablar con los niños y las mujeres, que con todo lo que está pasando cada vez hay más depresión y aislamiento. Las mujeres no tenían suficiente con el machismo de muchos de sus varones, no. Cada día más sufren el estigma de que cualquiera de ellas son potenciales terroristas. Y sus hijos. Esto es muy grave, pónganse en su lugar.
Y mientras tanto, el gran negocio de la guerra sigue dando pingües beneficios a las industrias del armamento del hombre blanco. ¿Os habéis preguntado quién proporciona los tanques, los uniformes naranjas de Guantánamo y toda la tecnología a los piratas del EI, el "enemigo perfecto" que alimentará la guerra por los siglos de los siglos?
Me acuerdo de la novela 1984 de George Orwell.
Con todo lo que ha pasado y lo que todavía pasará, el islam ha pasado de ser una religión generadora de una civilización doctísima que iluminó el Medievo, a ser una mera religión de terroristas y fanáticos. En el Corán y en la pedagogía del Profeta está bien claro que, aún existiendo el derecho a vengarse en su justa medida, lo mejor es perdonar. Porque la violencia de la venganza crea más violencia, y eso está en las antípodas de la generación y del fomento de la paz, que a eso se refiere la palabra "islam". Solamente se puede pacificar una sociedad cuando sus individuos están pacificados, y solamente se consigue eso cuando las personas disuelven sus ideologías y su estrechez de miras y dejan de matarse los unos a los otros. Eso es un trabajo espiritual. No es más que limpiar el ego, o el corazón, de tanta soberbia y tanta ilusión de ser los únicos buenos de la película. Esto lo escribo tanto para nosotros los "occidentales" como para los fanáticos y terroristas que dicen actuar en nombre del islam.
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