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sábado, 15 de abril de 2017

Vistieron las estrellas a mi niña


Este poemilla se me ocurrió cuando vi a mi hija vestida con un body con estrellitas. Afloró de mi cuerpo como una fuente del Generalife y la escribí directamente en árabe. Para mi es muy bonito.

Vistieron las estrellas a mi niña
y le iluminaron su camino hacia el lugar del tesoro
allí excavó un agujero en el suelo
y encontró una rosa roja
la rosa más bella.
Iluminó la rosa el corazón de mi niña
y se rió,
y su risa perfumó el mundo entero,
después puso la rosa entre las manos de la hija de la luna,
su madre.

  لَبِسَتِ  النّجومُ بِنْتي
 فَأناروا طَريقَها اِلى مَكانِ الكَنْزِ
ثَمّ فَطَرَت حُفْرَةً في الارْضِ
فَوَجَدَت وَرْدَةً حَمْراءَ
 الوَرْدَةُ الاجْمَل
اَنارَت الوَرْدَةُ قَلْبَ  بِنْتي
و ضَحِكت
و عَطَّر ضَحِكُها العالَمَ كُلَّه

ثُمَّ وَضَعت الوَرْدَةَ بَيْنَ  يَدَي اِبْنَةِ القَمَرِ
اُمِّها

 

sábado, 31 de octubre de 2015

PENSAR CON EL CORAZÓN



A comienzos del siglo XX, Carl Jung, famoso psiquiatra discípulo de Freud, hizo un viaje a los Estados Unidos que le cambió completamente su visión sobre la mente humana. Visitó una reserva india en Nuevo México, la reserva de los indios Pueblo. Se sentó con el jefe Ochwiä Biano (Lago de la montaña), y el jefe indio le dijo sin cortarse:

Creemos que el hombre blanco está loco, porque dice que piensa con la cabeza”.

Y Carl Jung, sorprendido, le respondió: “¡Claro! ¿Y tú, con qué piensas?”. Y le jefe indio mirándole a los ojos afirmó: “Pienso con el corazón”.
 
Este texto está dedicado a las personas bellas que andan por el mundo sin ego, o al menos, con un ego minúsculo, y que entregan su sonrisa y su ayuda sin buscar nada a cambio. Y también dedicado a las personas enfermas de soberbia y con la cabeza trastornada por ideologías que excluyen a todo ser que no piensa igual.