Occidente en Oriente y Oriente en Occidente (o cómo alejarnos del tonto que mira el dedo y acercarnos al sabio que señala la luna)
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domingo, 14 de junio de 2020
RECUPERAR LA SOBERANÍA PERSONAL
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domingo, 25 de marzo de 2018
EL ÚTERO DEL MUNDO
viernes, 20 de mayo de 2016
Las Escrituras en blanco del Buda
Cuentan las crónicas budistas chinas que un grupo de
interesados en el mensaje del Buda hicieron el largo viaje hasta la India para
visitar al Buda. Ellos querían traer de vuelta las Escrituras para ofrecerselas a su
pueblo como guía de sus vidas. Cuando recibieron las Escrituras, se encontraron
con gran sorpresa y contrariedad unos rollos en blanco, y fueron a quejarse al
Buda en persona de que les habían hecho una entrega fraudulenta e hicieron la siguiente
pregunta gritando: “¡¡¡¿Para qué va a servirnos esto?!!!”. El Buda, sonriendo, les
respondió:
“No hay necesidad de
gritar. De hecho, son esos rollos en blanco las verdaderas Escrituras. Pero ya
veo que la gente de la China es demasiado simple e ignorante para creer esto,
de modo que no hay más remedio que darle ejemplares con algo escrito en ellos.”
*Esta es la crónica de Wu Ch´êng-ên, tal como la recoge
Aldous Huxley en su obra “Filosofía Perenne”, en el capítulo 7 “La Verdad”.
Estamos hablando de varios siglos antes de Cristo, cuando
todavía no había internet y la gente no sabía lo que se hacía o pensaba a varios
kilómetros más allá (tenían que pasar años o décadas para que cualquier cosa relevante se transmitiera). El Buda no conocería a Lao-Tse (eran de la misma época, aunque a miles de kilómetros) y su obra póstuma “Tao Te
Ching”. Si lo hubiera conocido, seguro que en esos rollos en blanco habría
escrito, en chino, al menos una de sus sentencias. Pienso en una en particular, que lo resume TODO, por eso me
conmocionó y emocionó cuando la leí:
“La sociedad que sigue
el Tao, usa sus caballos para arar los campos. La sociedad que no sigue el Tao,
usa sus caballos para llevar a los soldados al campo de batalla.”
¿Qué surge ahora mismo?
Los rollos en blanco es lo virginal en la Naturaleza y en el
propio ser humano.
*Pensad en María, la virgen, que por su condición de virgen,
concibió el Verbo divino (Jesús). Pensad también en Muhammad, el ummí-maternal-iletrado,
que gracias a esa condición pudo recibir el Corán y vaciar de ídolos la Kaaba que
construyeron Abraham e Ismael, símbolo de la pureza interior del ser humano.
Lo que quiso enseñar el Buda fue que… (hasta aquí puedo leer,
Mayra dixit).
Vale… Sigo escribiendo, no me puedo callar. A lo mejor
alguien sensible me lee y le sirve de algo.
Pero… Siempre hay un pero.
Pero el ser humano se encarga de superponerlo todo con su propia idolatría.
El ser humano tiende a la idolatría:
sus opiniones fijas, sus sufrimientos, sus angustias por el futuro, sus
resentimientos por el pasado, sus miedos, sus rencores, sus complejos y sus soberbias, sus clases sociales, sus castas, sus anhelos, sus odios, sus
depresiones, sus ideologías, sus barreras, sus fanatismos, en fin, EL EGO. Estamos hablando de los ídolos mentales, los que Nietzsche, el
gran Nietzsche, mi filósofo de mi alma atea juvenil, denunció por ser la gran
desgracia de la humanidad (una de sus grandes obras la tituló “El crepúsculo de
los ídolos”).
*El colmo es la ideología wahabí que tanto daño está haciendo
al islam. En general, cualquier fanatismo religioso, político, racial, futbolístico, etc..
Mensaje en especial para musulmanes (que hoy en día están
sufriendo mucho porque están siendo atacados tanto por dentro como por fuera): a
medida que se van disolviendo los propios ídolos, algo inconmensurable surge,
nuestro tesoro divino, y el resultado es que a la persona le inunda una paz (salâm)
inmensa, que la transmite a los demás (baraka) y deja de ocuparse en juzgar a los demás. Nuestra mente tiende a crear enredos mayúsculos y espinosos, como un zarzal. Cuando el zarzal arde, Allah surge, como le pasó a Moisés (Musa a.s.) en el Monte Sinaí, y todo lo ilusorio se desvanece. Este es el principio del camino
de la pacificación de una sociedad. Este es el camino del Tao para conducir los
caballos a arar los campos. Este es el camino que quiso transmitir el Buda con
sus Escrituras en blanco.
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sábado, 26 de marzo de 2016
INVICTUS
La película INVICTUS (2009) sobre Nelson Mandela, dirigida por el gran Clint Eastwood, gran película que me encanta por su gran mensaje de pacificación de un país, Sudáfrica, dañado por décadas y décadas de desprecio del blanco hacia el negro. Morgan Freeman hace una gran interpretación, lo mismo que Matt Damon. El poema que ayudó a Mandela, según la película, a superar los largos años de cárcel en Robben Island, se titula Invictus, como la película, y es del poeta William Ernest Henley (1849-1903). El poema es fruto de sus largos años de enfermedad. A los 12 años comenzaron sus problemas de salud: tuberculosis en los huesos, que después provocó la amputación de un pie por debajo de la rodilla, como única forma de preservar la vida. Estudió en Oxford, y más tarde, en 1875, escribía el poema desde una cama de hospital. A pesar de sus
problemas de salud, vivió su vida de una forma activa hasta su muerte a
los 53 años. Su amigo Robert Louis Stevenson se basó en él para crear el personaje del capitán Long John Silver de La isla del tesoro.
Aquí está el texto en inglés y su traducción al castellano. El tema del alma inconquistable es clave para la superación de las dificultades (en la película, para superar el resentimiento hacia los blancos y el deseo de venganza) y para no caer en la inconsciencia tan común en nosotros, que solemos vivir en modo "piloto automático". El alma inconquistable remite al espacio sagrado, inviolable, que todo ser humano tiene en su interior, y que tantas veces ignora que esta ahí. Ese espacio sagrado experimentado y descrito en todas las grandes tradiciones religiosas, desde el cual se genera una paz inmensa que cura la gran enfermedad de los egos: la soberbia de que "lo mío es lo mejor". Lo que surge de ese espacio sagrado es el gran tesoro del ser humano, que se echa de menos, hoy en día se echa tanto de menos, cuando la paz se echa de menos... Los fanáticos no captan esto de lo que hablo, sólo entienden de ideologías, cosas mentales, "yo sé lo que te conviene", por eso disponen de las vidas humanas como se les antoja. Este poema es un alegato a la disolución del deseo de venganza y a favor de la paz de los corazones.
Más allá de la noche que me cubre,
negra como el abismo insondable,
doy gracias a cuales dioses fuere
por mi alma inconquistable.
En la cruel garra de la circunstancia
no he gemido ni llorado.
Sometido a los golpes del azar
mi cabeza sangra, pero está erguida.
Más allá de este lugar de ira y llantos
yace sino el horror de la sombra,
Y aún la amenaza de los años
me halla y me hallará sin temor.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.
Aquí está el texto en inglés y su traducción al castellano. El tema del alma inconquistable es clave para la superación de las dificultades (en la película, para superar el resentimiento hacia los blancos y el deseo de venganza) y para no caer en la inconsciencia tan común en nosotros, que solemos vivir en modo "piloto automático". El alma inconquistable remite al espacio sagrado, inviolable, que todo ser humano tiene en su interior, y que tantas veces ignora que esta ahí. Ese espacio sagrado experimentado y descrito en todas las grandes tradiciones religiosas, desde el cual se genera una paz inmensa que cura la gran enfermedad de los egos: la soberbia de que "lo mío es lo mejor". Lo que surge de ese espacio sagrado es el gran tesoro del ser humano, que se echa de menos, hoy en día se echa tanto de menos, cuando la paz se echa de menos... Los fanáticos no captan esto de lo que hablo, sólo entienden de ideologías, cosas mentales, "yo sé lo que te conviene", por eso disponen de las vidas humanas como se les antoja. Este poema es un alegato a la disolución del deseo de venganza y a favor de la paz de los corazones.
Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole, I thank whatever gods may be For my unconquerable soul. In the fell clutch of circumstance I have not winced nor cried aloud. Under the bludgeonings of chance My head is bloody, but unbowed. Beyond this place of wrath and tears Looms but the horror of the shade, And yet the menace of the years Finds and shall find me unafraid. It matters not how strait the gate, How charged with punishments the scroll, I am the master of my fate: I am the captain of my soul. |
Más allá de la noche que me cubre,
negra como el abismo insondable,
doy gracias a cuales dioses fuere
por mi alma inconquistable.
En la cruel garra de la circunstancia
no he gemido ni llorado.
Sometido a los golpes del azar
mi cabeza sangra, pero está erguida.
Más allá de este lugar de ira y llantos
yace sino el horror de la sombra,
Y aún la amenaza de los años
me halla y me hallará sin temor.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.
domingo, 28 de febrero de 2016
La llama
"La observación es como una llama, la llama de la
atención. Con esa llama, la herida psicológica, el sentimiento que nos lastima,
el odio…, todo se extingue, desaparece".
(Jiddu Krishnamurti)
Este
texto del gran Krishnamurti me recueda a la pira funeraria en las aguas del
Ganges, encima de la cual se pone a la persona fallecida. Se excluye a los
sadhus, los místicos mendicantes que viven en las calles de la India, porque ya
no les queda nada que quemar.
Las
cinco salat diarias del islam: la etimología remite a quemar, y sugiere que la
salat es como una pira de fuego que quema toda la idolatría interior en la que
se convierte el ego (la madre y el padre de todo fanatismo), con sus miedos, fobias, creencias limitantes y dolor por
el pasado y ansiedad por el futuro. Cada vez que la persona se dirige a la
Kaaba en Meca, se está introduciendo en su propio espacio interior, donde no
hay idolatría, donde la mente no está, el ego no está, y surge el verdadero tesoro del ser humano.
(Nota: algo importante debe haber fallado en el mundo musulmán, porque en vez de ser la admiración del mundo, se ha convertido, en cambio, en el enemigo público número 1).
Todo esto lo explica muy bien, en lenguaje moderno, Eckhardt Tolle con su poder del ahora.
(Nota: algo importante debe haber fallado en el mundo musulmán, porque en vez de ser la admiración del mundo, se ha convertido, en cambio, en el enemigo público número 1).
Todo esto lo explica muy bien, en lenguaje moderno, Eckhardt Tolle con su poder del ahora.
Resumen: quemar
la basura psicológica y que la combustión produzca luz. La pareja fuego-luz, pura energía que no se destruye, sino que se transforma. El fuego se transforma
en luz. Pasar de estar quemando por el sufrimiento a irradiar luz desde el
interior.
(Juan Miguel Lorente González)
(Juan Miguel Lorente González)
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sábado, 26 de diciembre de 2015
domingo, 11 de octubre de 2015
El problema portugués
Hace días que llevo pensando en este articulillo, echo de menos un gran debate en España sobre qué es España. Lo he titulado así porque si la historia hubiera sido diferente, hoy, en vez de estar hablando del "problema catalán", estaríamos hablando del "problema portugués". Si en 1640, Portugal no hubiese decidido separarse de la Monarquía Hispánica, al que había estado unido desde hacía solo 60 años, hoy en día, desde el gobierno de Madrid y desde gran parte de la población española, no se entendería que hay una gente que habla portugués y que se siente diferente. Estaríamos en las mismas que con el caso catalán: se hubieran decretado leyes en contra de su lengua y su modelo educativo y las redes sociales estarían llenas de insultos hacia los portugueses y sus ansias de liberarse. Y con una gran diferencia: no se preocuparían de Catalunya, porque sería un país independiente.
Desde el siglo XIX ya habían voces por una reunificación de los dos países por medio de la llamada Federación Ibérica, bello sueño que yo firmaría, pero los egos son más fuertes que las ganas de cooperar y trabajar juntos en paz.
España como proyección o abstracción de "España-una-castellana-católica", idea absolutista que construye un país a la fuerza (muchos reinos, una sola ley: la de Castilla), donde todo lo que no entra en este modelo (judíos, musulmanes, protestantes, catalanes, etc.), sobra.
Portugal pudo liberarse, Catalunya no. La guerra dels segadors de 1640 no salió bien, porque todo el ejército español vino a Catalunya. Entonces fue cuando Portugal aprovechó para proclamar su propia monarquía y separarse del imperio. Por eso desde Madrid y desde gran parte de la población española que tiene bien asimilada la idea de "España-una-castellana-católica", se habla de "problema catalán" o "problema vasco", y no de "problema portugués".
Cuando vivía en Portugal, hace 21 años, mi jefe de allí me contó cómo un proveedor catalán le preguntó "¿Cómo hicisteis vosotros para libraros de los españoles?". Esta desafección hacia lo español por parte de gran parte de la población catalana tendría que hacer pensar seriamente a los españoles.
Me da mucha pena, cómo gran parte de los andaluces tienen esta idea bien asimilada, no se acuerdan cómo fueron masacrados, humillados tras la eliminación política y cultural de Al Andalus, y obligados a un cambio de identidad drástico para poder sobrevivir, por ese mismo imperio, entonces naciente, que hoy habla de "problema catalán" o "problema vasco".
Desde el siglo XIX ya habían voces por una reunificación de los dos países por medio de la llamada Federación Ibérica, bello sueño que yo firmaría, pero los egos son más fuertes que las ganas de cooperar y trabajar juntos en paz.
España como proyección o abstracción de "España-una-castellana-católica", idea absolutista que construye un país a la fuerza (muchos reinos, una sola ley: la de Castilla), donde todo lo que no entra en este modelo (judíos, musulmanes, protestantes, catalanes, etc.), sobra.
Portugal pudo liberarse, Catalunya no. La guerra dels segadors de 1640 no salió bien, porque todo el ejército español vino a Catalunya. Entonces fue cuando Portugal aprovechó para proclamar su propia monarquía y separarse del imperio. Por eso desde Madrid y desde gran parte de la población española que tiene bien asimilada la idea de "España-una-castellana-católica", se habla de "problema catalán" o "problema vasco", y no de "problema portugués".
Cuando vivía en Portugal, hace 21 años, mi jefe de allí me contó cómo un proveedor catalán le preguntó "¿Cómo hicisteis vosotros para libraros de los españoles?". Esta desafección hacia lo español por parte de gran parte de la población catalana tendría que hacer pensar seriamente a los españoles.
Me da mucha pena, cómo gran parte de los andaluces tienen esta idea bien asimilada, no se acuerdan cómo fueron masacrados, humillados tras la eliminación política y cultural de Al Andalus, y obligados a un cambio de identidad drástico para poder sobrevivir, por ese mismo imperio, entonces naciente, que hoy habla de "problema catalán" o "problema vasco".
jueves, 23 de julio de 2015
Platero sufi
En la portada del blog http://circulo-oriente.blogspot.com.es/ aparece este texto de Ibn Arabi de Murcia:
"Has de saber que aquel que realiza la Futuwwah
es situado delante, cerca del Señor de los hombres.
Preferir el otro a sí mismo, he ahí el adorno del caballero (fatà).
Sea este quien sea, honor a él.
La impetuosidad de las pasiones no lo agitan,
siempre firme como una montaña.
Ninguna pena lo aflige, ningún miedo lo despoja
de sus nobles virtudes en el fragor de su combate.
Mira cómo, él solo, ha derribado los ídolos.
Así es él: suave y duro a un tiempo".
Ibn 'Arabî (Murcia, 1165-Damasco, 1240)
Este "suave y duro a un tiempo" me ha recordado enseguida a la descripción que hacía Juan Ramón Jiménez del burrito Platero en "Platero y yo":
"Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña...; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra."
Y unas líneas después dice que Platero tiene "acero y plata de luna, al mismo tiempo".
En la misma obra, en el capítulo 50, Juan Ramón Jiménez describe a la flor del camino como modelo de belleza y fortaleza:
En la misma obra, en el capítulo 50, Juan Ramón Jiménez describe a la flor del camino como modelo de belleza y fortaleza:
La flor del camino
¡Qué pura, Platero, y qué bella esta flor del camino!
Pasan a su lado todos los tropeles -los toros, las
cabras, los potros, los hombres-, y ella, tan tierna y
tan débil, sigue enhiesta, malva y fina, en su vallado
sólo, sin contaminarse de impureza alguna.
Cada día, cuando, al empezar la cuesta, tomamos el
atajo, tú la has visto en su puesto verde. Ya tiene a su
lado un pajarillo, que se levanta -¿por qué?- al
acercarnos; o está llena, cual breve copa, del agua
clara de una nube de verano; ya consiente el robo de
una abeja o el voluble adorno de una mariposa.
Esta flor vivirá pocos días, Platero, aunque su
recuerdo podrá ser eterno. Será su vivir como un día
de tu primavera, como una primavera de mi vida...
¿Qué le diera yo al otoño, Platero, a cambio de esta
flor divina, para que ella fuese, diariamente, el
ejemplo sencillo y sin término de la nuestra?
Me gusta cómo habla Juan Ramón de esta "flor divina". ¿Acaso no somos nosotros, los humanos, y todo lo que vemos y tocamos, algo "divino", y no meras cosas para usar y tirar? (Este es un mensaje para todo aquél que trate mal a los demás: neo-liberales, terroristas, manipuladores, corruptos, maltratadores, etc.).
Aquí hay el enlace de un artículo donde explica el conocimiento que tenía Juan Ramón de la mística andalusí:
http://www.islamyal-andalus.es/2/index.php/historia-4291/andaluces/6742-juan-ramon-jimenez
Aquí hay el enlace de un artículo donde explica el conocimiento que tenía Juan Ramón de la mística andalusí:
http://www.islamyal-andalus.es/2/index.php/historia-4291/andaluces/6742-juan-ramon-jimenez
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sábado, 9 de mayo de 2015
Mente quieta y corazón abierto
Este texto lo escribí en 2012, todavía sigue vigente.
-Mente quieta y corazón abierto. Mente quieta y corazón abierto.
-Mente quieta y corazón abierto. Mente quieta y corazón abierto.
-¡¡¡¡A ver,
Juan Miguel!!!! ¡¡¡No me vengas con rollos místicos!!! ¿Qué
tiene que ver el hablar bien en público con esto que dices de “mente
quieta y corazón no sé qué”?!!!
-Que sí, que tiene
que ver. Escucha:
Cuando tienes la
mente hecha un lío y el corazón encogido por el miedo, las palabras
que salen de tu boca son palabras confusas, temblorosas, que no
tienen vida. Son fruto del miedo que no te deja pensar y que te rompe
por dentro.
En cambio, cuando
tienes la mente quieta y el corazón abierto, las palabras que salen
de tu boca son palabras vivas, firmes, frescas, verdaderas, íntegras,
que emocionan y transforman a quien las escucha. Son como un torrente
de agua fresca que cura las heridas.
Así que repito:
Mente quieta y
corazón abierto. Mente quieta y corazón abierto.
¿Has entendido,
Juan Miguel?
-Ah,
sí, vale.
-Pues a ver si
aprendes, con ese cuerpo tan grande que tienes…
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domingo, 5 de abril de 2015
EL PODER TRANSFORMADOR DE LA PALABRA
- El poder de la palabra
Robert
Dilts puso de relieve, en su libro “El poder de la palabra” (Barcelona, Ed. Urano), el
inmenso poder de la palabra para modelar nuestra percepción,
comportamiento y actitud hacia la realidad cotidiana. El lenguaje
tiene un gran impacto en el ser humano: genera experiencias,
creencias, miedos, esperanzas, proyectos, estados de ánimo,
alegrías, tristezas...
Rafael
Echeverría, en sus obras "Ontología del lenguaje" y "La empresa emergente" (Barcelona, Ed. Granica), destaca el
poder de la conversación dentro del marco de la empresa como muestra de este poder generativo del lenguaje. Por ejemplo, el jefe dice
“Hágase tal cosa”, y tal cosa se hace. Si no hubiera dicho eso,
tal cosa no se habría realizado. Echeverría pone el énfasis en el
poder de las conversaciones entre las personas, las cuales generan
estados de ánimo, acciones determinadas, pensamientos, emociones,
pasiones, sueños, proyectos, etc.
Según Echeverría, el filósofo griego Heráclito,
en el siglo VI a.C., fue el primero en reconocer el poder creador del
mundo a través de la palabra. El Logos, la palabra, según
Heráclito, era el fundamento de todo lo existente y aquello que
transformaba el caos en orden, la multiplicidad en unidad y la unidad
en multiplicidad. Heráclito vivió en Éfeso, Asia Menor, cuando
estaba bajo dominio persa.
Por
otro lado, en arameo, la antigua lengua de los judíos, había una
expresión que reconocía este poder de la palabra: “avara ka
d`avara”, que significaba “La palabra transforma”. Es posible
que este conocimiento haya pasado a Persia durante el cautiverio
judío en Babilonia y que lo hayan recogido los magos persas para
abrir lo que estaba cerrado y hacer posible lo que parecía
imposible. La expresión aramea pasó al persa como “Abracadabra”,
expresión del mundo de la magia conocida por nosotros. Y estos
mismos persas fueron los que gobernaron Éfeso cuando vivía
Heráclito.
Tampoco
extraña que en el Génesis, Yahvé genere el mundo por medio de la
palabra: “Hágase la luz”, y la luz se hizo. Y en el Evangelio de
Juan, “Al principio fue el Verbo”, Verbo-Palabra-Acción. En el Evangelio de Lucas se observa el gran poder de la palabra en el episodio de la sanación del sirviente de un centurión (Lucas 7, 1-10).
Pero
este conocimiento del poder generativo del lenguaje se olvidó durante cientos de años para considerarlo como una mera herramienta descriptiva de la realidad, hasta el
período final del siglo XIX-mitad del siglo XX, cuando Nietzsche,
Heidegger y Wittgenstein, redescubrieron la función generativa del
lenguaje. El lenguaje no tenía solamente una función pasiva
limitada a la descripción de la realidad, sino que el lenguaje
creaba realidad.
- La palabra parábola
La
palabra griega “parabolós” derivó en nuestra “palabra”, a
la parábola como figura geométrica y a la parábola del Evangelio.
Etimológicamente procede de la composición de:
- la preposición “para”, que significa “junto a”, y
- el nombre “bolós”, que significa “bola que se lanza”. De “bolós” deriva también metabolismo (o cómo el bolo alimenticio se digiere a través del sistema digestivo), balística (ciencia que estudia toda bala que se dispara), embolia (trastorno provocado por un coágulo que bloquea la circulación de la sangre), etc.
En el Evangelio, la parábola es un relato alegórico, es
decir, que tiene un nivel de comprensión aparente que llega a todo
el mundo, al mismo tiempo que tiene otros niveles de comprensión más
profundos que no todos llegan a intuir. Parece como si esta
parábola fuera una bola que se lanza (la historia aparente)
acompañada (para=junto a) de uno o varios significados más
profundos. No todas las personas a las que llega esta “bola”
entienden sus significados más profundos. Muchos de los cuentos
tradicionales son parábolas, por eso su poder para hacer aflorar la sabiduría interna innata de cada persona.
En geometría, la parábola es una curva cuyas ramas se alejan hacia el infinito. El científico Jorge Wagensberg, en su obra "La rebelión de las formas" (Barcelona, Ed. Tusquets), nos da una definición de la parábola como objeto para emitir y recibir señales del espacio:
“La
parábola concentra lo que llega del infinito, o manda al infinito lo
que se irradia de su foco. Eso, y no otra cosa, es empezar a
comprender la parábola.”
Sustituyamos la “parábola” geométrica por la “palabra” del lenguaje, a ver qué nos sugiere:
“La
palabra
concentra lo que llega del infinito, o manda al infinito lo que se
irradia de su foco. Eso, y no otra cosa, es empezar a comprender la
palabra.”
Aquí
está el poder y la proyección de la palabra humana en el mundo.
Dejamos a nuestros lectores y nuestras lectoras su propia reflexión sobre este asunto tan
crucial en el ser humano.
Y
para apoyar esta afirmación, qué mejor que dos cuentos:
EL PODER DE LA PALABRA
Había
una vez un samurái que era muy diestro con la espada y a la vez muy
soberbio y arrogante. El samurái tenía una creencia: él solo se
creía alguien cuando mataba a un adversario en un combate y, por
eso, buscaba continuamente ocasiones para desafiar a cualquiera ante
la más mínima afrenta. Era de esta manera como el samurái mantenía
su idea, su concepto de sí mismo, su férrea identidad.
En
una ocasión, este hombre llegó a un pueblo y vio que la gente
acudía en masa a un lugar. El samurái paró en seco a una de
aquellas personas y le preguntó:
- ¿Adónde
vais todos con tanta prisa?
- Noble
guerrero –le contestó aquel hombre que, probablemente, empezó a
temer por su vida- vamos a escuchar al maestro Wei.
- ¿Quién
es ese Wei?
- ¿Cómo
es posible que no le conozcas, si el maestro Wei es conocido en toda
la región?
El
samurái se sonrió como un estúpido ante aquel aldeano y observó
el respeto que aquel hombre sentía por ese tal maestro Wei y que no
parecía sentir por un samurái como él. Entonces decidió que aquel
día su fama superaría a la de Wei y por eso siguió a la multitud
hasta que llegaron a la enorme estancia donde el maestro Wei iba a
impartir sus enseñanzas.
El
maestro Wei era un hombre mayor y de corta estatura por el cual el
samurái sintió de inmediato un gran desprecio y una ira contenida.
Wei
empezó a hablar:
-En
la vida hay muchas armas poderosas usadas por el hombre y, sin
embargo, para mí, la más poderosa de todas es la palabra.
Cuando
el samurái escuchó aquello, no pudo contenerse y exclamó en medio
de la multitud:
- Sólo
un viejo estúpido como tú puede hacer semejante comentario.
Entonces,
sacó su katana y agitándola en el aire, prosiguió:
-Ésta
sí que es un arma poderosa y no tus estúpidas palabras.
Entonces
Wei, mirándole a los ojos, le contestó:
- Es
normal que alguien como tú haya hecho ese comentario. Es fácil ver
que no eres más que un bastardo, un bruto sin ninguna formación, un
ser sin ningunas luces y aun absoluto hijo de perra.
Cuando
el samurái escuchó aquellas palabras, su rostro enrojeció y con el
cuerpo tenso y la mente fuera de sí empezó a acercase al lugar
donde Wei estaba gritándole:
- ¡¡¡Anciano,
despídete de tu vida porque hoy llega su fin!!!!!!
Entonces,
de forma inesperada, Wei empezó a disculparse:
- Perdóname,
gran señor, sólo soy un hombre mayor y cansado, alguien que por su
edad puede tener los más graves de los deslices. ¿Sabrás perdonar
con tu corazón noble de guerrero a este tonto que en su locura ha
podido agraviarte?
El
samurái se paró en seco y le contestó:
- Naturalmente
que sí, noble maestro Wei, acepto tus excusas.
En
aquel momento Wei le miró directamente a los ojos y le dijo:
- Amigo
mío, dime: ¿Son o no son poderosas las palabras?
Otro cuento muy aclaratorio del poder de las palabras es el de las tres orugas de seda:
EL PODER DE LA IMAGINACIÓN
Había
una vez tres orugas de seda que ignoraban su futuro como mariposas.
Sus nombres eran: Pesimista, Realista e Idealista. Se les acercaba la
hora de su transformación y empezaron a sentir los primeros
síntomas.... Su voraz apetito fue desapareciendo, su movilidad
menguaba a gran velocidad y, finalmente, sintieron como el capullo
les aislaba del mundo conocido, de la seguridad de lo cotidiano. En
la oscuridad del misterio de su futuro, tuvieron pensamientos
distintos. Las palabras que se dirigieron a ellos mismos eran
diferentes:
Pesimista
se dijo a sí mismo que estaba viviendo el final de su vida, y en lo
más profundo de su sentir, se despidió de los buenos momentos.
Realista
se dio ánimos diciéndose que todo aquello sería momentáneo y que,
tarde o temprano, todo volvería a la normalidad.
Idealista
sintió que aquello que le estaba ocurriendo podría ser la
oportunidad para que se cumpliese su sueño más preciado: poder
volar como un pájaro. Y aprovechó la oscuridad para perfeccionar
sus sueños.
Cuando
los tres capullos se abrieron, dejaron ver tres realidades iguales y
distintas a la vez:
Pesimista
era una bellísima mariposa, pero estaba muerta... Había muerto de
miedo.
Realista
era una hermosísima mariposa, pero a pesar de ello, empezó a
arrastrarse como cuando era oruga. Con satisfacción, dio las gracias
al cielo por haber podido seguir igual que antes.
Idealista,
nada más ver la luz del día, buscó sus alas... y al verlas, su
corazón rezumó alegría, emprendió el vuelo, como un pájaro, y
dio las gracias, repartiendo su dicha por todo el bosque.
- FRASES SOBRE EL PODER DE LA PALABRA
Crane,
Stephen: "El que puede cambiar sus pensamientos puede cambiar su
destino."
Ford, Henry: "Si crees que lo puedes hacer, tienes razón. Si crees que no lo puedes hacer, también tienes razón."
Gandhi,
Mahatma: "Observa tus pensamientos, se convertirán en tus
palabras. Observa tus palabras, se convertirán en tus acciones.
Observa tus acciones, se convertirán en tus hábitos. Observa tus
hábitos, se convertirán en tu carácter. Observa tu carácter, se
convertirá en tu destino."
Bibliografía:
DILTS, R. (2003). El poder de la palabra. Barcelona: Ed. Urano.
- ECHEVERRÍA, R. (2000). La empresa emergente. La confianza y los desafíos de la transformación. Barcelona: Ed. Granica.
- ECHEVERRÍA, R. (2008). Ontología del lenguaje. Barcelona: Ed. Granica.
- AYA, A. (2013). El arameo en sus labios. Saborear los cuatro evangelios en la lengua de Jesús. Barcelona: Ed. Fragmenta.
- WAGENSBERG, J. (2004). La rebelión de las formas. Barcelona: Tusquets Ed. Pág. 242.
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sábado, 14 de marzo de 2015
Sembrar vientos y recoger tempestades
Si echamos un vistazo atento al fenómeno moderno del terrorismo yihadista, podemos ver varias cosas:
1. Deseo de venganza por el desastre de la guerra de Irak (invasión por USA, las torturas y vejaciones en la prisión de Abu Ghraib), de la guerra de Afganistán, del genocidio del pueblo palestino, y aún más lejos, de la colonización, las cruzadas y la pérdida de Al-Andalus.
2. La idea de que el islam es la única religión verdadera y que al final vencerá en el planeta.
3. La ideología wahabí excluyente y represora que tiene secuestrada al islam que enseñó el Profeta Muhammad s.a.s. para liberar al ser humano de ideologías y sufrimiento. En los últimos 30 años, esta ideología, con su inmenso poder económico y mediático, ha suplantado al verdadero islam de la paz, la confianza, el respeto, el amor y la sabiduría.
4. Una buena parte de los/las terroristas han sido educados en Europa, en el sistema educativo occidental, que se han sentido discriminados por ser hijos o hijas de inmigrantes marroquíes, argelinos, etc. Otras son personas conversas con furor de neófito. La mayoría son personas musulmanas de origen educadas en la doctrina de la venganza y del exclusivismo religioso.
En este último punto encuentro una dinámica de fondo muy poderosa para empujar a muchas personas jóvenes y familias enteras a buscar bajo la bandera pirata del EI lo que Europa no les ha dado: reconocimiento, sentido de vida. El tema clave es la islamofobia, xenofobia, racismo, da igual. Una vez una amiga mía marroquí me lo dijo muy claro: "Es que no nos quieren", refiriéndose a "nosotros", los autóctonos, que "no queremos" a los moros. Cada vez que ha habido polémica en un pueblo o ciudad porque una parte de la ciudadanía no quiere una mezquita (mejor dicho, un simple local donde rezar) en su barrio o en su calle, pienso: "¿Cómo se deben sentir los niños de las comunidades musulmanas cuando se ven rechazados de esta manera o los envían a los polígonos industriales, como si fueran ciudadanos de segunda o tercera?". ¿Cómo se debe sentir un joven bien formado cuando ve su curriculum rechazado y sin mirar, solamente porque en su cabecera está escrito un nombre árabe?
En la Europa super racista (el racismo no es solo europeo, es un fenómeno que se da a gran escala en el planeta), el rechazo al moro y la islamofobia han favorecido que ahora tengamos lo que tengamos. Hay una palabra moderna que todavía no he visto aplicada a esto: mobbing. Lo que yo veo es un mobbing social de acoso y derribo a lo que no se ajusta a lo que se considera "integrado".
Esto es lo que yo comprendo sobre este fenómeno, y creo que el antídoto o la medicina ante tal desastre es de sobras conocido: un poco más de humanidad y de comprensión y menos soberbia. Y también atreverse a sentarse con un marroquí a tomar el te, esto puede ayudar mucho, y preguntarle por su familia y su situación, y también hablar con los niños y las mujeres, que con todo lo que está pasando cada vez hay más depresión y aislamiento. Las mujeres no tenían suficiente con el machismo de muchos de sus varones, no. Cada día más sufren el estigma de que cualquiera de ellas son potenciales terroristas. Y sus hijos. Esto es muy grave, pónganse en su lugar.
Y mientras tanto, el gran negocio de la guerra sigue dando pingües beneficios a las industrias del armamento del hombre blanco. ¿Os habéis preguntado quién proporciona los tanques, los uniformes naranjas de Guantánamo y toda la tecnología a los piratas del EI, el "enemigo perfecto" que alimentará la guerra por los siglos de los siglos?
Me acuerdo de la novela 1984 de George Orwell.
Con todo lo que ha pasado y lo que todavía pasará, el islam ha pasado de ser una religión generadora de una civilización doctísima que iluminó el Medievo, a ser una mera religión de terroristas y fanáticos. En el Corán y en la pedagogía del Profeta está bien claro que, aún existiendo el derecho a vengarse en su justa medida, lo mejor es perdonar. Porque la violencia de la venganza crea más violencia, y eso está en las antípodas de la generación y del fomento de la paz, que a eso se refiere la palabra "islam". Solamente se puede pacificar una sociedad cuando sus individuos están pacificados, y solamente se consigue eso cuando las personas disuelven sus ideologías y su estrechez de miras y dejan de matarse los unos a los otros. Eso es un trabajo espiritual. No es más que limpiar el ego, o el corazón, de tanta soberbia y tanta ilusión de ser los únicos buenos de la película. Esto lo escribo tanto para nosotros los "occidentales" como para los fanáticos y terroristas que dicen actuar en nombre del islam.
1. Deseo de venganza por el desastre de la guerra de Irak (invasión por USA, las torturas y vejaciones en la prisión de Abu Ghraib), de la guerra de Afganistán, del genocidio del pueblo palestino, y aún más lejos, de la colonización, las cruzadas y la pérdida de Al-Andalus.
2. La idea de que el islam es la única religión verdadera y que al final vencerá en el planeta.
3. La ideología wahabí excluyente y represora que tiene secuestrada al islam que enseñó el Profeta Muhammad s.a.s. para liberar al ser humano de ideologías y sufrimiento. En los últimos 30 años, esta ideología, con su inmenso poder económico y mediático, ha suplantado al verdadero islam de la paz, la confianza, el respeto, el amor y la sabiduría.
4. Una buena parte de los/las terroristas han sido educados en Europa, en el sistema educativo occidental, que se han sentido discriminados por ser hijos o hijas de inmigrantes marroquíes, argelinos, etc. Otras son personas conversas con furor de neófito. La mayoría son personas musulmanas de origen educadas en la doctrina de la venganza y del exclusivismo religioso.
En este último punto encuentro una dinámica de fondo muy poderosa para empujar a muchas personas jóvenes y familias enteras a buscar bajo la bandera pirata del EI lo que Europa no les ha dado: reconocimiento, sentido de vida. El tema clave es la islamofobia, xenofobia, racismo, da igual. Una vez una amiga mía marroquí me lo dijo muy claro: "Es que no nos quieren", refiriéndose a "nosotros", los autóctonos, que "no queremos" a los moros. Cada vez que ha habido polémica en un pueblo o ciudad porque una parte de la ciudadanía no quiere una mezquita (mejor dicho, un simple local donde rezar) en su barrio o en su calle, pienso: "¿Cómo se deben sentir los niños de las comunidades musulmanas cuando se ven rechazados de esta manera o los envían a los polígonos industriales, como si fueran ciudadanos de segunda o tercera?". ¿Cómo se debe sentir un joven bien formado cuando ve su curriculum rechazado y sin mirar, solamente porque en su cabecera está escrito un nombre árabe?
En la Europa super racista (el racismo no es solo europeo, es un fenómeno que se da a gran escala en el planeta), el rechazo al moro y la islamofobia han favorecido que ahora tengamos lo que tengamos. Hay una palabra moderna que todavía no he visto aplicada a esto: mobbing. Lo que yo veo es un mobbing social de acoso y derribo a lo que no se ajusta a lo que se considera "integrado".
Esto es lo que yo comprendo sobre este fenómeno, y creo que el antídoto o la medicina ante tal desastre es de sobras conocido: un poco más de humanidad y de comprensión y menos soberbia. Y también atreverse a sentarse con un marroquí a tomar el te, esto puede ayudar mucho, y preguntarle por su familia y su situación, y también hablar con los niños y las mujeres, que con todo lo que está pasando cada vez hay más depresión y aislamiento. Las mujeres no tenían suficiente con el machismo de muchos de sus varones, no. Cada día más sufren el estigma de que cualquiera de ellas son potenciales terroristas. Y sus hijos. Esto es muy grave, pónganse en su lugar.
Y mientras tanto, el gran negocio de la guerra sigue dando pingües beneficios a las industrias del armamento del hombre blanco. ¿Os habéis preguntado quién proporciona los tanques, los uniformes naranjas de Guantánamo y toda la tecnología a los piratas del EI, el "enemigo perfecto" que alimentará la guerra por los siglos de los siglos?
Me acuerdo de la novela 1984 de George Orwell.
Con todo lo que ha pasado y lo que todavía pasará, el islam ha pasado de ser una religión generadora de una civilización doctísima que iluminó el Medievo, a ser una mera religión de terroristas y fanáticos. En el Corán y en la pedagogía del Profeta está bien claro que, aún existiendo el derecho a vengarse en su justa medida, lo mejor es perdonar. Porque la violencia de la venganza crea más violencia, y eso está en las antípodas de la generación y del fomento de la paz, que a eso se refiere la palabra "islam". Solamente se puede pacificar una sociedad cuando sus individuos están pacificados, y solamente se consigue eso cuando las personas disuelven sus ideologías y su estrechez de miras y dejan de matarse los unos a los otros. Eso es un trabajo espiritual. No es más que limpiar el ego, o el corazón, de tanta soberbia y tanta ilusión de ser los únicos buenos de la película. Esto lo escribo tanto para nosotros los "occidentales" como para los fanáticos y terroristas que dicen actuar en nombre del islam.
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